Sabias palabras
Quizás se podría objetar a eso que Aristóteles coloca la cualidad, así como la cantidad, entre las «categorías», que no son más que modos especiales del ser y que no le son coextensivas; pero es que entonces no efectúa la transposición de que acabamos de hablar, y es que, por otra parte, no tiene que hacerlo, puesto que la enumeración de las «categorías» no se refiere más que a nuestro mundo y a sus condiciones, de suerte que la cualidad no puede y no debe tomarse realmente en él más que en el sentido, más inmediato para nosotros en nuestro estado individual, en el que ella se presenta, así como lo hemos dicho desde el comienzo, como un correlativo de la cantidad.Por otra parte, es interesante destacar que la «forma» de los escolásticos es lo que Aristóteles llama gÉ*@l, y que esta última palabra se emplea igualmente para designar la «especie», la cual es propiamente una naturaleza o una esencia común a una multitud indefinida de individuos; ahora bien, esta naturaleza es de orden puramente cualitativo, ya que es verdaderamente «innumerable», en el sentido estricto de esta palabra, es decir, independiente de la cantidad, puesto que es indivisible y ésta toda entera en cada uno de los individuos que pertenecen a esa especie, de tal suerte que no es afectada o modificada de ninguna manera por el número de éstos, y que tampoco es susceptible de «más» o de «menos». Además, gÉ*@l es etimológicamente la «idea», no en el sentido psicológico de los modernos, sino en un sentido ontológico más próximo del de Platón de lo que se piensa ordinariamente, ya que, cualesquiera que sean las diferencias que existen realmente a este respecto entre la concepción de Platón y la de Aristóteles, estas diferencias, como ocurre frecuentemente, han sido enormemente exageradas por sus discípulos y sus comentadores. Las ideas platónicas son también esencias; Platón muestra sobre todo su aspecto transcendente y Aristóteles su aspecto inmanente, lo que no se excluye forzosamente, digan lo que digan de ello los espíritus «sistemáticos», sino que se refiere solo a niveles diferentes; en todo caso, en eso se trata siempre de los «arquetipos» o de los principios esenciales de las cosas, que representan lo que se podría llamar el lado cualitativo de la manifestación. Además, éstas mismas ideas platónicas son, bajo otro nombre, y por una filiación directa, la misma cosa que los números pitagóricos; y eso muestra bien que esos mismos números pitagóricos, así como ya lo hemos indicado precedentemente, aunque se les llama números analógicamente, no son en modo alguno los números en el sentido cuantitativo y ordinario de esta palabra, sino que, antes al contrario, son puramente cualitativos, y corresponden inversamente, del lado de la esencia, a lo que son los números cuantitativos del lado de la substancia.
0 comentarios