Zen. 31-5 Bis.
Asir la energía vitalSe debería también llamar a los diecisiete caracteres chinos que van desde "No ves..." a "...el cuerpo vacío de la ignorancia es el cuerpo del dharma", introducción de Yoka Daishi. Los antiguos dicen igualmente que en particular las dos frases: "La verdadera naturaleza de la ignorancia es la naturaleza de Buda; el cuerpo vacío de la ignorancia es el cuerpo del dharma", son un resumen del Shodoka. Este resumen se presenta bajo la forma de una pareja. Dado que las frases van por pares, dos frases forman un resumen. Están estas palabras: "La naturaleza propia absoluta va y viene sin sustancia, el cuerpo vacío e ilusorio tiene un nacimiento y una muerte."
Desde el punto de vista budista, los seres ignorantes y Buda no son más que uno. Uno se convierte tanto en los seres ignorantes como en Buda. El cuerpo del dharma y el cuerpo vacío e ilusorio no están separados, son idénticos. El cuerpo del dharma es el cuerpo vacío de la ignorancia. El cuerpo vacío de la ignorancia es el cuerpo del dharma.
Poco importa que uno sea capaz de hacer fácilmente una conferencia sobre los sutras. Dar una conferencia sobre los sutras no requiere estudios académicos demasiado difíciles. Pienso que con el progreso de la cultura habrá probablemente una estación de radio consagrada a grabaciones académicas. Esto no tiene porqué tardar diez mil años; cien o doscientos años deberían bastar. Es agotador leer libros. Lo único que tendremos que escuchar en público, los ojos cerrados, será una grabación. Como cuando se conecta una emisora de radio, cuando se haya sintonizado esta grabación, se podrá pasar directamente sobre el capítulo, el párrafo, el artículo que se desee oír. En el futuro, los aparatos se volverán cada vez más pequeños. Quizás podamos meter uno en el bolsillo y escuchar el tema académico que deseemos oír en cualquier momento que elijamos, incluso acostados. No tendremos necesidad de escribir un montón de cosas en cuadernos y aprenderlas de memoria antes de un examen, como lo hacemos hoy día. En ese punto, el estudio ya no será importante.
Nosotros mismos, como quiera que sea, al margen de los asuntos llamados de estudio, tenemos el dharma de Buda. La ciencia llamada dharma de Buda podría ser registrada, pero nuestro propio y auténtico dharma de Buda, "monedas contantes y sonantes" que son nuestra real vitalidad humana, no puede ser registrada.
Hay un proverbio que dice: "Aunque no haya comido nada, el samurai se cuida los dientes con esmero." Esto que hacían los samurais era muy interesante. Era algo vivo. Pienso que no ha habido jamás una educación tan perfecta como la de los samurais japoneses. No tenían necesidad de la vida. Si tenían el estómago vacío lo soportaban. Aunque no tuvieran nada para comer, no se quejaban nunca. Por eso hubo hombres como Senmatsu, que dijo: "Aunque mi estómago esté vacío, no diré que tengo hambre." La vida del samurai era exaltante. Más que exaltación, llegaban a la Vía llevados por una fuerte claridad. Ese es el resultado de la práctica zen emprendida por los samurais. Los diferentes clanes entraban en competición para hacer progresar el bushido.
El Zen, con su transmisión especial fuera de las escrituras e independiente de las letras y de las palabras, no podría ser programado aunque se creara una estación de grabaciones académicas. Esta cualidad improgramable, esta energía total de los seres vivientes, los samurais japoneses la poseían.
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