Olduvai, teoría maldita (sigue)
1. INTRODUCCIÓNLa Teoría de Olduvai se basa en un esquema de datos que establece que la esperanza de vida de la Civilización Industrial es menor o igual a 100 años. Desarrollaremos la teoría desde sus raíces primitivas en la civilización griega hasta la de reputados científicos del siglo XX. Esta visión resulta útil porque aunque la teoría es fácil de entender, resulta muy difícil (esto es, angustiosa) de aceptar para la mayoría de la gente, lo mismo que lo fue para mi.
La Teoría de Olduvai no tiene nada que ver con la geología ni con la paleontología de la Garganta de Olduvai. Ni ha sido sancionada por la experiencia. Es más bien una teoría sencilla que trata de demostrar la relación entre la producción (y el uso) de la energía mundial y la población humana en términos de exceso y colapso. Elegí el nombre de Olduvai, porque 1) es un nombre famoso, 2) He estado allí, 3) es un sonido sordo, profundo, horripilante y ominoso y 4) es una buena metáfora para el modo de vida de la Edad de Piedra. De hecho, las formas de vida que existieron en la Garganta de Olduvai fueron (y todavía lo son) una forma de vida sostenible local, tribal y solar- y, para bien o para mal, nuestros antecesores la practicaron durante millones de años.
No hay duda de que el cenit y el declive de la Civilización Industrial debería ocurrir como una compleja combinación de factores, tales como la sobrepoblación, el agotamiento de los recursos no renovables, los daños ambientales, la contaminación y la erosión del suelo, el calentamiento global, los nuevos virus emergentes y los recursos destinados a las guerras. Dicho esto, la Teoría de Olduvai utiliza una única métrica simple, definida como la Ley de White, pero ahora trae un nuevo elemento: la electricidad.
La mayor parte de mi experiencia ha sido en redes de suministro eléctrico de alto voltaje y en los sistemas de Gestión de Energía (en inglés Energy Management Systems o EMS) que los controlan. La electricidad no es una fuente de energía primaria, sino más bien un transportador de energía: sin masa, viaja a una velocidad cercana a la de la luz y a efectos prácticos, no puede ser almacenada. Además, los sistemas eléctricos de potencia son costosos, complejos, voraces en cuanto a consumo de combustibles, contaminantes y requieren una operación y un mantenimiento de 24*7*365 días. Otro problema es que la electricidad se da por supuesta. Simplemente se da al conmutador y las cosas suceden. En resumen: la electricidad es la quintaesencia de la vida moderna, pero los sistemas de suministro eléctrico son, en sí mismos, exigentes, peligrosos y delicados. Todo esto apunta a que los cortes permanentes estarán estrechamente relacionados con el colapso de la Civilización Industrial, el que se denominará más adelante el precipicio de Olduvai.
Este documento es el soporte de la presentación en transparencias titulada La Teoría de Olduvai: Una Guía Ilustrada (Ver Duncan, 2000c)
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